El 9% de los ahogamientos en Galicia corresponden a intentos de suicidio

16/06/2026
Grupo de Investigación Remoss - CIDEGA - Estudio ahogamientos en galicia

Este porcentaje asciende al 14% en el caso de las personas mayores de 65 años.

El análisis de los historiales clínicos de los casos de ahogamiento ocurridos en Galicia durante 18 años permitió a los investigadores del grupo de investigación Remoss verificar que el 9% de estos episodios corresponden a intentos de suicidio. Este porcentaje se eleva hasta cerca del 14% en el caso de los ahogamientos en personas mayores de 65 años, que fueron también el grupo de edad con mayor número de casos de suicidio o intento de suicidio en el periodo analizado. Concretamente, el 53% de los casos registrados en este periodo correspondieron a este grupo de edad, en el que la tasa de mortalidad fue del 50%.

El equipo de investigación analizó los ahogamientos en Galicia entre 2004 y 2021 con el objetivo de «identificar y describir las características y los factores asociados a los ahogamientos intencionados», señalan. Los resultados de este trabajo se recogen en un artículo publicado en la Revista Española de Salud Pública y constituyen «el primer estudio en España» sobre este tipo de episodio, según explica el coordinador de Remoss y miembro del Instituto de Investigación en Ciencias del Deporte (Cidega), Roberto Barcala, uno de los autores del estudio junto con Patricia Sánchez Lloria, médica de la Fundación Pública de Urgencias Sanitarias de Galicia-061, y Martín Otero, catedrático de la Escuela Universitaria de Enfermería. También participaron en la investigación Santiago Martínez Isasi, Antonio Rodríguez Núñez e Ignacio Muñoz, de la Universidad de Santiago de Compostela; Silvia Aranda, de la Universidad de Barcelona; y Antonio Iglesias, de la Fundación Pública de Urgencias Sanitarias de Galicia-061.

El estudio se basa en el análisis de las historias clínicas de los 1083 casos de ahogamiento, fatales y no fatales, que durante este periodo fueron atendidos por las unidades de apoyo básico y avanzado del 061 y en los centros hospitalarios del Servicio Gallego de Salud. “Revisamos todos los historiales médicos y buscamos evidencia de ahogamientos intencionales”, explica Barcala, detectando un total de 99 casos en el periodo analizado, el 9% del total. Sin embargo, los autores de este trabajo también señalan una posible “subrepresentación de casos”, dada la dificultad para determinar si una muerte por ahogamiento es resultado de un intento de suicidio o un accidente.

Incidencia por edad y presencia de testigos

El análisis de estos 99 casos llevó al equipo de investigación a centrarse en la incidencia de la edad como factor de mayor riesgo de suicidio o intento de suicidio por ahogamiento, ya que el 53% de los casos correspondían a personas de 65 años o más, mientras que las personas entre 34 y 64 años representaban el 36% del total de víctimas, siendo el porcentaje de personas entre 18 y 35 años del 9%. En el 60% de los casos, las personas afectadas eran mujeres, lo que contrasta, como señala Barcala, con los ahogamientos en Galicia accidentales, en los que el porcentaje de víctimas masculinas es mayor que el de femeninas.

En 63 de los 99 casos analizados, las personas afectadas sobrevivieron al intento de suicidio, pero las tasas de mortalidad en este tipo de episodio muestran variaciones significativas dependiendo tanto de la edad de las personas involucradas como de la presencia o ausencia de testigos. “Los datos globales mostraron que, aproximadamente, en uno de cada dos intentos de suicidio hubo un testigo presente”, señalan los autores de este estudio, y en estos casos la tasa de supervivencia fue del 95%, en comparación con el 28% para las personas que se ahogaron solas. También se observa un mayor porcentaje de intentos de suicidio sin testigos en el caso de personas mayores de 65 años, que terminaron en muerte en más de la mitad de los casos, mientras que la supervivencia de las personas afectadas fue de alrededor del 80% en el caso de personas entre 34 y 64 años, sin que se registrara ningún episodio fatal en el grupo de edad de 18 a 34 años. De hecho, el artículo afirma que «la mayoría de los ahogamientos con fines suicidas en jóvenes ocurrieron en entornos urbanos y en presencia de testigos», mientras que en el caso de las personas mayores se produjeron «principalmente en zonas rurales y sin testigos».

«Casi todas las víctimas» de estos episodios, el 99%, eran personas que «habían sido diagnosticadas previamente con algún trastorno de salud mental», señalan los autores del estudio, que también destaca, como indica Barcala, la importancia de la salud mental. «El ahogamiento intencional es un problema de salud complejo y poco estudiado, por lo que se deben implementar estrategias de prevención y salud pública para reducir estas muertes evitables», afirman los autores de este estudio, quienes subrayan la importancia de implementar «programas de educación y sensibilización que incluyan la identificación del riesgo de suicidio, incluso en entornos acuáticos». Más información: DUVI

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